Qué es un Ensayo, Cómo Hacer un Ensayo, Ejemplos de Ensayos, Tipos, Tubos, Literarios, Cortos

Ensayo

El término proviene del latín exagium y refiere a toda prueba, experimentación o método de verificación de un objeto o cosa. Se utiliza también para designar los ejercicios previos de una representación teatral o espectáculos.

Los grandes ensayos pueden ser practicados en sectores: en las orquestas los ensayos se separan por instrumentos (de viento, de cuerda, teclados, etc); en las obras y las óperas, hay ensayos de ajuste y coordinación, en los que el director asigna la posición a los actores; de decoración e iluminación, realizados por el escenógrafo; o bien ensayos de recitado.

En Literatura, el ensayo es un escrito que, sin llegar a ser un tratado, aborda un tema desde una perspectiva original. Su origen se remonta a los géneros gnómicos y sobre todo a la epístola, de la que toma su estilo, frecuentemente coloquial.

El ensayo moderno surge Montaigne quien empleó el término en el sentido de poner a prueba el entendimiento. Tras el éxito de su obra en Inglaterra y Francia, el concepto a designar aquellas reflexiones en las que no se pretende tratar sistemáticamente un tema.

Con Addison y Bacon, el ensayo comienza a desarrollarse como género literario, alcanzando su apogeo en el siglo XVIII, época en la que ya abarca todos los temas filosóficos, científicos, históricos, económicos, etc. Es en dicho siglo cuando se introduce en España gracias a Feijoo y el Padre Isla, y alcanza su máximo auge con Jovellanos y Cadalso.

A partir del siglo XIX se comienza a utilizar como medio de crítica social. Los escritores contemporáneos han combinado la crítica mordaz y el estudio sistemático en el ensayo. Ejemplo de ellos fueron: Ortega y Gasset, Alfonso Reyes, Jorge Luis Borges, G. Bataille y A. Chomsky, entre otros.

Concepto de Ensayo

La palabra ensayo tiene varios significados. Se habla de ensayar cuando se practica antes de una representación pública, como por ejemplo, un discurso, una obra teatral, un espectáculo de danza o canto, etcétera, para pulir los errores y que el día de la presentación salga con más perfección.

Se dice que se aprende por ensayo y error cuando la persona trata de resolver situaciones problemáticas, y va tanteando posibles soluciones hasta hallar la correcta.

También puede realizarse ensayo de la resistencia de ciertos materiales, para evitar futuros accidentes al empleárselos en la fabricación de objetos.

En química, se denomina tubo de ensayo, a un tubo de vidrio con uno de sus extremos abierto, usado en los laboratorios con fines experimentales, muchas veces para realizar reacciones químicas.

En Literatura, un ensayo es una exposición libre, de lectura ágil, persuasiva y subjetiva, sobre un tema cualquiera (histórico, religioso, filosófico, político o científico) generalmente breve y sencillo, sin sistematización, destinado a un público amplio y no especializado, al que se intenta convencer del punto de vista de su autor. Es una exposición de ideas, planteada con recursos literarios.

Aunque no tiene una estructura fija, consta en general de una introducción donde el tema es presentado, tratando de precisar su contenido (como lo ve el autor) y la importancia que posee. Luego se trata de defender una postura (tesis) pudiendo aportar las fuentes que sustenten la posición (opiniones de otros autores, por ejemplo) para llegar finalmente a la conclusión, de tipo personal.

El primero en usar el término ensayo fue el escritor francés, Miguel de Montaigne, que vivió entre los años 1533 y 1592.

Evolución Histórica y Características del Ensayo

La etimología de la palabra ensayo

La palabra ensayo proviene del verbo ensayar que significa probar. Al parecer el término relativamente es nuevo, sin embargo se encuentra que tanto los griegos como los romanos ya utilizaban este estilo de expresión, pero es hasta el siglo XVI cuando la esta forma de escritura adquiere las características y nombre con el que hoy en día se conoce. El filósofo francés Miguel Montaigne (1533-1592) lo utilizó y le dio el nombre con que ahora lo conocemos.

Una de las primeras cosas que realizamos cuando iniciamos una investigación es la revisión documental, en este documento encontramos que no todos los documentos representan, para nosotros, la misma importancia. Por ello, es común que aunque la mayoría de las revisiones se realizan en torno a un tópico, se llegue a tener una tendencia a favorecer ciertos documentos, sin que con ello la revisión deje de ser importante; finalmente el propósito de la revisión juega un papel central de cómo los autores se expresan del tema en estudio. Más propiamente la revisión se convierte en un ensayo en el momento mismo en que la visión deja de ser objetiva, en el sentido de la imparcialidad, y se convierte no solo en la presentación de lo relevante que cada autor mencionó, sino que además el conocimiento influye en la critica de la obra.

Evolución histórica

La paternidad del ensayo se atribuye a Miguel de Montaigne, escritor francés de finales del siglo XVI, que desarrolló esta forma literaria para expresar su preocupación por el ser humano. Montaigne llamó Essais (ensayos) a sus breves meditaciones personales escritas en prosa, que comenzó a publicar en 1580, y que utilizó para estimular la exploración del yo interior en relación con el mundo exterior. El escritor francés Miguel de Montaigne es el creador del ensayo; utilizó esta forma de expresión para transmitir sus ideas y críticas. Es autor de tres volúmenes de Ensayos (1580 y 1588). Son temas de su obra la muerte y el dolor, el conocimiento y la naturaleza de la bondad.

El ensayo nace así en el siglo XVI en Europa, en una época de grandes cambios intelectuales y sociales en el que surgen preocupaciones sobre diversos temas, como la muerte y la posibilidad de una vida futura, el viaje, la exploración y las relaciones sociales. Pero fue en el siglo XVII que Francis Bacón, influyente escritor inglés, utilizó por primera vez el término ensayo como género literario, evocando las obras de Montaigne y la tradición epistolar latina: “La palabra ensayo es reciente, pero la materia es antigua”. El escritor inglés Francis Bacón, barón de Verulam, fue el primero en usar el término ensayo, haciendo alusión a las obras de Montaigne y a las comunicaciones epistolares romanas. Es autor de numerosos ensayos sobre ética, filosofía, ciencia, derecho, historia y política.

Características del ensayo

1. Desarrolla un tema libre de elogio, insulto o exhortación. El ensayista expresa lo que siente y cómo lo siente, y hace partícipe al lector del proceso mismo de pensar.

2. Tiene un estilo sencillo, natural, amistoso. Su carácter es esencialmente comunicativo, pues intenta establecer un diálogo entre el ensayista y el lector. Por ejemplo, Unamuno da muestras de la naturalidad del estilo al decir en su ensayo El Porvenir: “Yo, a fe de buen español, improvisador, he improvisado estas notas sobre mi pueblo, tal y como en mí lo siento”.

3. Predomina la subjetividad. La exposición es personal y expresa estados de ánimo. El ensayista escribe porque experimenta la necesidad de comunicar algo. Por ejemplo, Ramiro de Maeztu dice en su ensayo Sobre el discurso de Lord Salisbury: “La lectura del discurso me causó una impresión profundísima”.

4. Utiliza diversos recursos, como citas, proverbios y anécdotas. Sin embargo, en la utilización de las citas importa destacar que alguien creó una idea, pero el quién y el dónde carecen de valor, y el hecho de señalarlas como citas sirve solo para indicar que las ideas no son propias. Ramiro de Maeztu comienza dice en su ensayo en defensa del espíritu español: “Días atrás dijo Lord Salisbury, primer ministro inglés, en un discurso de cuya letra me he olvidado, pero cuyo fondo se me ha grabado indeleblemente en la memoria...”.

5. Es un texto breve. El ensayo no pretende agotar el tema tratado, sino exponer un análisis personal del mismo. Por ejemplo, Ortega y Gasset dice en su ensayo De Madrid a Asturias o los dos paisajes: “El tema es, creo yo, inagotable”, de esta forma reconoce que su intención no es profundizar el tema. “En el índice de pensamientos que es este ensayo, yo me proponía tan sólo subrayar uno de los defectos más graves y permanentes de la raza”.

6. Desarrolla un tema actual. El concepto de actualidad se refiere no solo a los sucesos del presente, sino a la trascendencia de los problemas humanos ante los valores que individualizan y diferencian a cada época.

7. Es asistemático, no hay orden preestablecido. El propio maestro Unamuno reconoce que no hay una estructura fija en el ensayo y expresa en su Ensayos I: “Una vez que me he decidido a escribir, ruego al lector no profesional que me tolere, y desde ahora le aseguro que, aunque sé por dónde he empezado este ensayo -o lo que fuere-, no sé por dónde lo he de acabar”.

Definición, Tipos y Ejemplos de Ensayos

Definición de Ensayo

Primera definición:

El ensayo consiste en la interpretación de un tema (humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, etc.) sin que sea necesario usar un aparato documental, de manera libre y asistemática y con voluntad de estilo.

Se trata de un «mega acto de habla perlocutivo». El ensayo es un género relativamente moderno, pero sus orígenes pueden rastrearse desde épocas remotas.

Segunda definición:

El ensayo consiste en la exposición de un punto de vista personal y subjetivo acerca de un tema específico, éste puede ser de diversa índole: humanístico, filosófico, político, social, cultural, etc.

Para redactarlo no es necesario tener un aparato documental formal, se realiza de forma libre y asistemática y con estilo propio.

Obra literaria consistente en la exposición de ideas acerca de un tema filosófico, político, social, etc. desde un punto de vista muy personal del autor. A diferencia de los productos de la ciencia o la filosofía, no se espera que el ensayista justifique rigurosamente sus opiniones.

Su nombre procede de la obra de Michel de Montaigne Essais, que dio origen al género.

Definición de Tubo de Ensayo

Es sin dudas instancias del ámbito de la ciencia en el cual el concepto de tubo de ensayo reviste una especial importancia, dado que ha sido y es el contexto en el cual más se ha empleado a este particular elemento que describiremos a continuación…

Como consecuencia de este uso casi excluyente que ha tenido el tubo de ensayo en la ciencia y en la investigación es que resulta imposible no asociarlo inmediatamente tanto con la ciencia como con la investigación, es decir, un tubo de ensayo sugiere experimentación científica, siempre.

El tubo de ensayo consiste en un tubo de forma cilíndrica, de cristal y que está cerrado por uno de sus dos extremos. Mayormente es empleado a la hora de los análisis químicos y en trabajos de investigación realizados en laboratorios con la misión de contener muestras líquidas.

Existen diferentes variantes de tubos de ensayo en relación a su forma, el común, que es el que mencionamos en la descripción general líneas arriba, el destinado a precipitaciones y el que dispone de gradiente.

Cabe destacar que el tubo de ensayo admite el calor, ya que es común usarlo para calentar muestras. Si se necesita calentar por períodos cortos en la llama directa se puede sostener el tubo por la parte superior con la mano, en tanto, si se necesita una exposición de calor más agresiva lo ideal es emplear pinzas que sujeten el tubo por su parte superior.

Para evitar accidentes o complicaciones se recomienda no llenar el tubo más allá de su primer tercio y no apuntar con la boca del tubo a las personas para así evitar proyecciones indebidas de la muestra.

Tipos de Ensayos

El ensayo es aquel género literario que no pretende abordar un tema en su totalidad sino por proponer y defender la visión personal del autor sobre el mismo. Es por esto que posee un carácter subjetivo. Algunos ensayos que existen son el literario, el científico, el crítico y el argumentativo.

Ensayos literarios: esta clase de ensayo se caracteriza por la libertad y amplitud de temas tratados. Si bien parten de obras literarias o citas, no se limitan a abordarlas con exclusividad, sino que se las combina con observaciones, costumbres y experiencias. El ensayo literario se caracteriza por ser subjetivo, directo y sencillo, buscando plasmar con claridad la visión y reflexiones del propio autor y puede abordar distintas disciplinas como historia, filosofía, política, moral, entre otros.

Ensayo científico: este se caracteriza por combinar la imaginación artística con el razonamiento científico. Se puede decir que por un lado toma de la ciencia el objetivo de explorar la realidad, en búsqueda de verdades, mientras que toma del arte la belleza expresiva, la originalidad y creatividad. A pesar de recurrir a cuestiones artísticas, el ensayo científico debe dejar bien en claro aquello que quiere expresar.

Ensayo crítico: esta clase de ensayos también se caracteriza por abordar temas variados y de manera libre y están orientados a un público amplio. Suelen ser breves aunque buscan tratar los temas con profundidad. Poseen una libre estructura y un estilo en el que predomina la elegancia y el cuidado. Se vale de una amplia documentación para su realización y para lograr expresar sus ideologías, valoración, opiniones y reflexiones acompañadas por elementos científicos y teóricos.

Ensayo argumentativo: este tipo de ensayo tiene como objetivo defender una tesis propuesta y busca convencer al lector de dicha postura. Se vale de un lenguaje sencillo, formal y culto, en el que predomina un estilo natural. Las ideas deben ser planteadas de forma clara y debe existir una relación lógica entre ellas. También debe evitar la tendenciosidad, es decir, dar a conocer sólo aquello que favorezca la postura del autor, dejando de lado información relevante que la contradiga.

Ejemplo de Ensayo

El ensayo tiene su origen en Grecia, donde se consideraba como una proposición original que dispone elementos de creación, generación e innovación. Se parte del conocimiento normal (establecido) para romperlo. A partir de elementos que lo hacen, al conocimiento, diferente en: perspectiva, conjunción, relación, conformación, etc.

El ensayo, independientemente del área de estudio, tiene una conformación, una metodología y un diseño único. Se ha tratado de ver el ensayo literario aislado de otros campos como el científico, pero en realidad es igual en estructura. Existen varios tipos de ensayos por las características de su estructura: vivencial, sustental, interpretativo, lógico y alternativo.

El siguiente es un ejemplo de ensayo, puedes tomarlo como base para realizar tus propias tareas.

Ejemplo de ensayo: “ La importancia del Color en la vida del Hombre “

Es indudable que desde que los animales y hombres aparecieron en la tierra dotados de órganos de los sentidos; es la vista uno de más relevantes ya que, gracias a ella, establecieron una relación con el mundo exterior que les permitió conocer el terreno, distinguir el peligro, avizorar su caza y por ende su alimento.

El color es luz, belleza, armonía y delicia de la vista, pero es sobre todo, equilibrio psíquico, confort y educación.

Podemos imaginar cómo los hombres más antiguos aprendieron por los colores muchos de los fenómenos naturales. Conocieron el azul del cielo y la oscuridad de la noche, el verde de los campos, el árido amarrillo de los desiertos, el blanco gélido de los glaciares y el rojo de la sangre. También estos colores debieron avisarles las estaciones del año y hasta los cambios de clima según se percibía.

Así los colores de la naturaleza deben haber influido directamente en su desarrollo, naciendo el gusto y predilección por algunos. La misma naturaleza prodiga en elementos, fue la que brindo la materia prima para que los colores fueran manipulados por los hombres, provocando se pintaran, posteriormente la necesidad de abrigo los motivó a utilizar los colores de su preferencia en las vestimentas y al paso del tiempo; del conocimiento y perfeccionamiento de esta práctica establecieron que determinadas vestimentas de color fueran utilizadas en galas, festejos, tristezas y guerras.

El hogar de nuestros días no solo tener color para embellecer y animar, sino color que resuelva las necesidades psicológicas de quienes vivan con él. La elección del color está basada en factores estadísticos y también en los psíquicos, culturales, sociales y económicos.

Es así como a través de la historia los colores han influido, en la moda, en los gustos, en las celebraciones, pero siempre, se han vinculado al estado de ánimo.

Hoy en día se conoce que los colores despiertan sensaciones y sentimientos, así los hay tranquilizadores como el azul, de limpieza y pureza como el blanco, pasionales como el rojo, etc.

El color en las artes es el medio más valioso para que una obra transmita las mismas sensaciones que el artista experimentó frente a la escena o motivo original; usando el color con buen conocimiento de su naturaleza y efectos y adecuadamente será posible expresar lo alegre o triste, lo luminoso o sombrío, lo tranquilo o lo exaltado, etc.

Nada puede decir tanto ni tan bien de la personalidad de un artista, del carácter y cualidades de su mente creadora como sus virtudes y buena vida, y el uso y distribución de sus colores, las tendencias de estos y sus contrastes y la música que en ellos se contiene.

El color en la arquitectura y decoración se desenvuelve de la misma manera que en el arte de la pintura, aunque en su actuación va mucho más allá porque su fin es específico, puede servir para favorecer, destacar, disimular y aun ocultar, para crear una sensación excitante o tranquila, para significar temperatura, tamaño, profundidad o peso y como la música, puede ser utilizada deliberadamente para despertar un sentimiento. El color es la "magia" que transforma, altera y lo embellece todo o que, cuando es mal utilizado, puede trastornar, desacomodar y hasta anular la bella cualidad de los materiales más ricos.

El color, como cualquier otra técnica, tiene también la suya, y está sometido a ciertas leyes, que conociéndolas será posible dominar el arte de la armonía, conocer los medios útiles que sirven para evitar la monotonía en un combinación cromática, estimular la facultad del gusto selectivo y afirmar la sensibilidad.

El nivel intelectual, el gusto de la comunidad, la localización y el clima también influyen en la elección del esquema y la finalidad o propósito de cada pieza. Pero entre todos estos factores del color, quizás sea el más importante el psicológico, ¿por qué nos alegra, inquieta, tranquiliza o deprime un determinado conjunto o combinación cromática?

Los colores del interior deben ser específicamente psicológicos, reposados o estimulantes porque el color influye sobre el espíritu y el cuerpo, sobre el carácter y el ánimo e incluso sobre los actos de nuestra vida; el cambio de un esquema de color afecta simultáneamente a nuestro temperamento y en consecuencia a nuestro comportamiento.

Debido a que los colores nos afectan psíquicamente es importante mencionar que uno de los factores importantes en la aplicación de la psicología del color es la personalidad, ya que cada color refleja características del comportamiento, carácter, personalidad y temperamento.

Cada individuo como la palabra lo índica es único y diferente a los demás, podemos tener características en común, más nunca podremos ser idénticos uno del otro, lo que marca la diferencia son los rasgos particulares de cada persona, que se forman por diferentes factores como el sexo, edad, cultura, etcetera, dando pie a la formación de un carácter, influyendo en este el temperamento, que son las reacciones innatas que cada persona presenta ante las diferentes situaciones. Los factores anteriores concluyen en la personalidad, siendo esta irrepetible e inigualable para cada individuo.

Los colores forman parte de nuestra vida cotidiana desde que nacemos hasta que morimos, encontrándolos en los edificios y decoraciones de estos, en la naturaleza, en las cosas que utilizamos, en las personas, la moda e incluso en las expresiones coloquiales. Es tal la importancia que tienen en nuestra vida que se han dedicado años de estudio a la explicación coherente y justificada del efecto que tienen sobre las personas, aprovechándose en ocasiones de estas cualidades del color, para casos como la publicidad, el diseño y el arte.

¿Qué es un Ensayo? ¿Cómo Hacer un Ensayo?

¿Qué es un Ensayo?

El ensayo es un género literario que se caracteriza principalmente por la propuesta y la defensa de un punto de vista personal y subjetivo sobre un tópico determinado que puede referirse a los siguientes ámbitos: político, filosófico, religioso, deportivo, histórico, social, cultural, sin ampararse en marco teórico alguno, sino en la propia voluntad de querer comunicar o expresar la propia opinión.

En general, es muy utilizado en ámbitos académicos, como universidades, organismos o centros de estudios o investigaciones. De todos los textos “académicos” sin dudas podemos sostener que el ensayo es el más “libre”, “personal” y que no está tan atado a la demostración empírica (de la realidad) y sistemática como sí lo hace la monografía o el artículo de investigación.

Si bien como género su origen es bastante moderno se puede encontrar su equivalente en la antiquísima oratoria grecorromana, en la cual Menandro “el Rétor” supo ser una figura muy destacada, que incluso llegó a exponer en sus Discursos sobre el género epidíctico algunas características de lo que hoy conocemos como ensayo y que coinciden bastante con los que guarda este: tema libre y al azar, lenguaje sencillo, coloquial y natural; determinaciones y conclusiones subjetivas, introducción de elementos como anécdotas personales, citas o proverbios para darle un carácter más vivido, y además no guarda ni respeta un orden preestablecido como sí lo hace un cuento, por ejemplo. Por último, también el ensayo es breve y está dirigido a un público heterogéneo, mayormente.

Obviamente se deduce de esto que el ensayo encuentra un opuesto en la noticia, perteneciente al género informativo. Por un lado, por la subjetividad que se apodera de el ensayo, y luego porque la intención de aquel que propone un ensayo es la de persuadir y convencer, más que informar respecto de un tema en cuestión.

Entre los textos de prensa, quizás el género interpretativo y el de opinión sean los que más relación guardan con el ensayo, y podemos decir que de ambos toma algunas características: del de opinión, por tratarse de una visión desde donde está parado el escritor, es “su” visión acerca de tal o cual tema o tópico central que trata el ensayo. Del género interpretativo, toma la intención de persuasión mediante elementos como la comparación, la ejemplificación o la contrastación.

El artículo de prensa, la miscelánea, la epístola, la disertación y el diálogo, entre otros, son algunos de los otros géneros conocidos como didácticos y que son algo así como primos hermanos del ensayo.

Un ensayo se encuentra compuesto de la siguiente manera: introducción, donde se presentará el tema con sus correspondientes hipótesis y tesis. Le seguirá la enunciación de una frase que generalmente está relacionada al tema y es de la propia autoría del ensayista. Luego de esta vendrá el desarrollo, donde se profundizará sobre la tesis a través de una modalidad expositiva argumentativa y finalmente en la conclusión se tratará de ahondar más en la tesis explicando porqué la sustenta desde un comienzo.

Es en el desarrollo donde el autor debe elegir entre diferentes “técnicas” de escritura que ya antes nombramos. Por ejemplo, en la comparación, expondrá las características principales de el objeto/tema, en relación a otros. Ejemplo: comparación del aumento de PBI (Producto Bruto Interno) entre dos o más países. Seguramente aquí, se estará hablando como tema central del desarrollo económico de uno de los países en cuestión. Otra técnica es la ejemplificación, donde el autor busca ejemplos de la realidad empírica para sustentar teorías o macro visiones, como por ejemplo, explicar las teorías económicas de la dependencia y el desarrollo mediante los sucesos históricos en relación a los hechos políticos y económicos de un país en particular. Por último, la contrastación es muy parecida a la comparación, aunque en este caso, se hace énfasis en dos realidades o características diferentes entre dos o más objetos, por ejemplo en el caso de implementación de políticas públicas que favorezcan la educación, puede tomarse como referencia la realidad de un país que sea bien diferente a la del que nosotros estamos describiendo o tratando en el tema central del ensayo.

¿Cómo Hacer un Ensayo?

Un ensayo es una colección de ideas cuyo objetivo es considerar, desarrollar y luego concluir sobre un tema en particular. De hecho etimológicamente viene del latín exagium, o pesar, y este es el tratamiento que se le da a su desarrollo.

Y bueno ¿Cómo hacer un ensayo? Primero, debemos comenzar por buscar un tema; si este es asignado por terceros, no hay problema, pero si debemos escoger un tema por nosotros mismos, podemos tomar algunas recomendaciones. Es siempre aconsejable el acotar la temática; por ejemplo es bueno un ensayo con el título de "La obra literaria de nn" o aún mejor "La influencia de la política en la obra de nn". Por otro lado "las obras literarias" sería un título demasiado amplio y general. De esta manera, podremos ser más específicos en cuanto al alcance de nuestro trabajo, y además dejaremos menos cabos sueltos. También de esta manera nos simplificamos el trabajo de investigación, y por otra parte podremos llegar a títulos atractivos y originales, dándole un valor agregado a nuestra obra.

El segundo paso para hacer nuestro ensayo, una vez que ya tenemos el tema a desarrollar, es la investigación o recopilación de antecedentes e información. En este punto todo sirve, como obras literarias, de críticos, noticias, artículos académicos y revistas especializadas. Se recomienda abarcar la mayor cantidad de información posible, para luego referirse a ella durante el desarrollo del ensayo. Un error recurrente, es citar a diversas fuentes y autores sólo para estar de acuerdo con todos estos contenidos; en un ensayo la honestidad y las ideas propias son de gran valor, por lo que el no estar de acuerdo con alguna idea entre la información recopilada es un planteamiento que se debe incluir.

Otra gran fuente de información que se utiliza para hacer un ensayo en la actualidad, es el Internet. Podemos utilizar los grandes buscadores como Google y Yahoo, más la información que podremos encontrar en redes internas de universidades, si tenemos acceso a ellas. Un punto muy importante al decidir utilizar la Internet como una fuente de información, es ser bastante crítico a la hora de considerar un sitio como candidato para servirnos de ayuda. Esto porque es común encontrar información errónea, publicada de manera intencional o accidental, ya que la red esta abierta a todos los que quieran expresar algo en ella. O sea, debemos primero recorrer el sitio y juzgar su credibilidad antes de utilizarlo como fuente.

Ahora que ya tenemos una idea de las diversas fuentes que utilizaremos, no debemos olvidar el tomar notas de manera crítica mientras leemos el material. Y por supuesto, para cada fuente que vamos decidiendo utilizar, es necesario también anotar la edición, el lugar y fecha de la publicación, junto con el autor, para nuestra bibliografía.

En nuestro tutorial acerca de cómo hacer un ensayo ya hemos avanzado al punto que tenemos el título, las fuentes de información, y además hemos tomado notas críticas de las fuentes utilizadas. El siguiente paso consiste en volver a revisar nuestras notas, para luego ordenarlas dándole un estructura a nuestro ensayo. Podemos agruparlas por la temática que abarcan, para tener una idea de la organización que tendrán los párrafos.

En cuanto a los párrafos de nuestro ensayo, hay recomendaciones importantes. Se deben evitar los párrafos de una sola frase, ya que causan una mala impresión. La idea es presentar un tema con la primera frase, para luego desarrollarlo en el resto del párrafo. En el primer párrafo del trabajo, se debe expresar claramente el tema y objetivo del ensayo. Para tener una idea de cuan largo debe ser cada párrafo, se puede tomar como referencia un tercio del largo de la página, aunque por supuesto esto puede variar dependiendo de las necesidades particulares.

Al final del ensayo, debemos incluir, como mencionamos anteriormente, una lista de las fuentes utilizadas. Por ejemplo, podemos utilizar el siguiente formato: Autor, Obra, Publicación, fecha.

Listo, ahora debemos llevar el ensayo a la computadora e imprimirlo. Algunas recomendaciones al respecto. Corregir la ortografía es una prioridad; faltas ortográficas y en la gramática causan una pésima impresión en el lector o examinador. Una de las tragedias más recurrentes en el mundo de los ensayos son los cortes de luz, que llevan a la pérdida de lo que hemos escrito y organizado. Por este motivo debemos ir grabando a medida que avancemos. Estéticamente, se recomienda el doble espaciado entre líneas y el uso de la indentación o tabulado para comenzar cada párrafo. La numeración de las hojas también es importante.

Finalmente, debemos presentar nuestro ensayo. En este respecto para causar una impresión óptima en el destinatario, se recomienda no corchetear las hojas, sino que utilizar una carpeta transparente que las sostenga a presión. Por lo demás son bastante económicas.

Como una recomendación final de este tutorial sobre cómo hacer un ensayo, debemos siempre pensar en el lector; por este motivo nuestro ensayo debe ser entretenido, bien escrito, correctamente presentado, y por que no, incluso provocador en sus planteamientos.

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